Juan Fernando Hermosa Suarez
- Gender
- male
- Country
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- Location
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- Date of birth
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- Characteristics
- convicted rapist, kidnapping, rape, rapist
- Victim profile
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- Method of murder
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- Date(s) of murder
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- Years active
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- Date of arrest
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- Status
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Condenado a 4 años de prisión en 1993; en libertad en enero de 1996; asesinado el 27 febrero 1996
Case identity
Juan Fernando Hermosa Suárez
Background
A partir del 22 de noviembre de 1991 se registró una serie de homicidios en Quito que afectaron a taxistas, camioneros y homosexuales, en un periodo que se extendió hasta el 14 de enero del año siguiente. Se determinó que los responsables eran jóvenes pandilleros liderados por Juan Fernando Hermosa Suárez. Un intento fallido de asalto perpetrado por Juan Fernando Hermosa y sus secuaces permitió ubicar a parte de los miembros de la banda que luego adoptaría el nombre de "La Pandilla del Terror", quienes denunciaron a su líder. Un hermetismo total rodeó después la captura de los delincuentes juveniles, luego de un fallido intento de la Policía que capturó a unos jóvenes por equivocación.
The offence
En contra de Juan Carlos Hermosa, se siguieron 22 juicios en los que se le acusó de haber dado muerte a 22 personas en el transcurso de seis meses.
Cuando fue detenido en enero del año pasado, el menor Juan Carlos Hermosa—cabecilla de la famosa "Pandilla del Terror"—juró que cuando estuviera libre se vengaría de todas las personas que de una u otra forma le hicieron daño. Fue acusado de ser el responsable de por lo menos 15 asesinatos de taxistas, camioneros y homosexuales. Se dejó la siguiente sentencia junto al cadáver de un camionero asesinado en Guangopolo, en la Vía a los Chillos:
"Acabamos con los taxistas. Comenzamos con los camioneros y acabaremos con los agentes de la OID. Cuando salga los mataré a ustedes también"
En una primera declaración citada como parte del relato periodístico, Hermosa dijo:
"Quiero dejar en claro que mi nombre es Juan Fernando Hermosa Suárez y que el 28 de febrero cumplo 16 años."
En sus declaraciones, Hermosa dijo que actuó bajo las órdenes de un militar retirado, el general Joffre Lima, que buscaba vengar la violación y muerte de su hija en manos de un taxista. También se estableció que Hermosa mataba para robar. Las causas psíquicas profundas no llegaron a establecerse.
Dentro de la cárcel, Hermosa había establecido su reino; los jóvenes se allanaban a las decisiones del llamado "Niño del Terror" y, según se registró, estos se obedecían con la frase:
"Cría fama y échate a la cama"
Hermosa fue acusado, a los dieciséis años, de asesinar a sangre fría a 15 personas. Se indicaron comparaciones con el Caníbal de Milwaukee en el relato.
Investigation
Una investigación de la Policía permitió determinar que los responsables de los asesinatos eran jóvenes pandilleros liderados por Juan Fernando Hermosa Suárez.
Al describir la detención, se afirmó que en una versión del caso la Policía ingresó a una habitación a través de un tragaluz y abrió fuego al primer movimiento, debido a que se suponía que en el lugar dormía el joven. Se relató también que una casualidad del destino hizo que aquella noche el criminal intercambiara las habitaciones con su madre, permitiéndole advertir los movimientos policíacos; se afirmó que estuvo a punto de evadir la acción cuando saltó a través de una ventana, lanzando al mismo tiempo una granada y abriendo fuego con su arma 9 milímetros.
En el relato sobre su captura se indicó que el grupo no cargaba granadas, solo revólveres que les habían entregado los policías Wilson Rosero Vicuña y Rafael Puchaicela, y que mataban a taxistas y homosexuales para robarles. Se agregó que solo robaban taxis San Remo por ser nuevos y nunca se quedaban en las cuestas, y por el recuerdo de que unos agentes del Servicio de Investigación Criminal lo detuvieron en un auto similar. Se mencionó que esa dependencia fue desmantelada por el caso de los hermanos Restrepo, pasó a llamarse Oficina de Investigación del Delito (OID) y hoy es la Policía Judicial. En una batida, en el centro de Quito, se afirmó que atraparon a cinco por sospecha de robo.
Tomás Angulo, quien denunció a Hermosa, dijo:
"Cuando estábamos en las oficinas de la OID me dijeron que me iban a colgar"
Arrest
El 9 de enero de 1992, policías enmascarados entraron disparando en una casa humilde del norte de Quito. Se identificó que el objetivo de la policía era capturar a un menor de edad acusado de ser el cabecilla de una banda juvenil de delincuentes que mantenía en suspenso a la ciudad por una serie de asaltos, robos y asesinatos de taxistas, camioneros y homosexuales.
Esa noche, Juan Fernando Hermosa estaba con unos amigos y con su madre, una mujer enferma que sufría de sordera. Al darse cuenta del ingreso de la policía, Hermosa usó su pistola de nueve milímetros. La policía lo capturó junto con nueve jóvenes más y dio muerte a su madre, quien quedó tendida en la cama donde recibió los disparos.
Se señaló que en un principio Hermosa dijo ser mayor de edad y que, antes de ser recluido en el Penal García Moreno, pasó por varios reformatorios: el Hogar de Tránsito, del cual ya había escapado con anterioridad, y el Instituto Virgilio Guerrero de Quito, donde según afirmaron autoridades, conoció a sus compañeros y compinches que lo acompañaron en las fechorías realizadas por la "Pandilla del Terror".
Trial
En los 22 juicios seguidos contra Juan Carlos Hermosa, se le acusó de haber dado muerte a 22 personas en el transcurso de seis meses.
El Tribunal de Menores informó que por disposición legal y dado que no había llegado a la mayoría de edad, Hermosa solo podía ser condenado a esa pena. Se indicó que al haber estado encarcelado desde 1992, salvo unos pocos meses de fuga de la cárcel y del país, quedaría libre en 1996. También se citó que Hermosa había sido deportado de Colombia y que se le atribuían 20 asesinatos de taxistas, policías y homosexuales.
Se indicó que la condena de Hermosa se realizó en estricto cumplimiento de la ley. Se citó a Ernesto Albán Gómez y dijo:
"La condena de Hermosa, se realizó en estricto cumplimiento de la ley"
Se citó también a Luis Durán, quien aseguró que también su libertad:
"También su libertad"
Sentencing
El 10 de noviembre de 1993, se informó que Hermosa, de 17 años, fue condenado a 4 años de prisión. Se indicó que, por haber estado encarcelado desde 1992, salvo unos pocos meses de fuga, quedaría libre en 1996. Se expresó que la prensa local lo denominaba "el enemigo número uno" y que la Policía Nacional lo consideraba uno de los delincuentes más peligrosos de Ecuador.
Se señaló que cuando Hermosa cometió los crímenes, las leyes establecían 4 años como pena máxima para menores de 18 años.
Appeals
No se consignaron hechos sobre apelaciones.
Outcome
Juan Fernando Hermosa fue condenado a 4 años de prisión en 1993.
Tras cumplir la condena de cuatro años, fue liberado en enero de 1996. A un mes de su liberación, fue hallado asesinado el 27 de febrero de 1996.
Aftermath
Escape and further killing events
Después de su captura, Juan Fernando Hermosa y sus "compinches" fueron recluidos en el Penal García Moreno. Organismos defensores de los Derechos Humanos ayudaron a tres de los jóvenes a comprobar que eran menores de edad. Juan Fernando Hermosa, Luis Aníbal Quisphe y Milton Robalino Velin comprobaron ante jueces competentes que eran menores de edad y la autoridad ordenó su traslado al Hogar Virgilio Guerrero. Dos de los jóvenes fugaron y fueron recapturados a las pocas horas de la evasión al ser identificados por el propietario de un hotel donde tenían previsto esconderse.
El 17 de junio de 1993, Hermosa, Milton Rabalino Velin, Luis Aníbal Quisphe y 18 menores de edad fugaron del Instituto Virgilio Guerrero. Se indicó que estaban bajo vigilancia del personal de guías del centro y de agentes de la OID de Pichincha. Esa noche, los agentes Francisco Herberto Acurio Salguero y Jorge Rodrigo Pillaza Tupiza vigilaban la celda de Juan Fernando Hermosa y su cómplice Milton Robalino. La celda de Luis Aníbal Quisphe estaba custodiada por el cabo Neptario Sailema Hurtado y el Policía Sixto Rodolfo Vega Calero, quienes además realizaban el control externo del Instituto Virgilio Guerrero. Se señaló que el cabo Neptario Sailema Hurtado intentó impedir la fuga masiva y fue asesinado con cinco disparos hechos, según investigaciones y declaraciones de Luis Aníbal Quisphe, por Juan Fernando Hermosa.
Statements about rehabilitation and release
Fray Rolando Cuentas, director del Instituto Virgilio Guerrero, relató que durante su prisión Hermosa no fue sometido a ningún tipo de rehabilitación y que, por solicitud expresa de la Policía, permanecía aislado bajo vigilancia permanente de agentes de la OID. También se indicó que el único contacto era con su amigo y cómplice, Luis Quishpe, con su padre y con su confesor.
El padre capuchino José Antonio López, encargado del proyecto de rehabilitación, ofreció una respuesta evangélica a la pregunta sobre si podía cometer nuevos crímenes. Dijo:
"Nadie puede garantizar que Juan Fernando no cometa nuevos crímenes. Sin embargo, el ha cumplido con la justicia y ahora tiene derecho a pensar en su futuro"
También se citó que:
"Yo jamás leí su expediente. No necesito. Le he dicho que me interesa el Juan Fernando de hoy, no el del pasado. Ahí está su expediente, en mi escritorio. "
y añadió:
"Cuando salga, le daré un abrazo y mi bendición. El abrazo lo podrá conservar para siempre. La bendición le servirá hasta cuando él quiera"
Se indicó que se calificó a Hermosa como una persona con tendencias psicopáticas y se señaló que no había sentencia que borrara la ofensa, en relación con el descrédito del sistema judicial y de rehabilitación. El penalista Albán Gómez aseguró que el supuesto ajusticiamiento revelaba falta de legitimidad de la justicia ecuatoriana.
Death in Sucumbíos
Se indicó que el 20 de enero de 1996 Hermosa llegó a la provincia de Sucumbíos tras su liberación. Se señaló que llegaba a vivir bajo la protección de su padre, quien tenía una propiedad en Sacha, población cercana a Shushufindi. Se afirmó que se veía caminando solo y que luego desapareció sin dejar rastro durante un lunes de febrero. Se señaló que había sido visto caminando a solas por el parque central en el feriado de Carnaval durante una visita a Lago Agrio.
Durante las primeras diligencias realizadas por la OID-S, se determinó que Hermosa salió de la casa de su padre ubicada en Sacha el lunes por la tarde. Se indicó que a medianoche del mismo día lo habrían visto en diferentes bares de Nueva Loja. No se le volvió a ver hasta el miércoles en la tarde, cuando el cadáver fue encontrado a orillas del río Aguarico.
El 28 de febrero de 1996 Quito, se informó que a las tres de la tarde, a orillas del río Aguarico, un grupo de campesinos encontró un cadáver. El Intendente de Policía de Sucumbíos, Carlos González y los oficiales de la Oficina de Investigación del Delito de Sucumbíos (OID-S), se dirigieron al lugar. Hallaron el cadáver de un hombre joven con camisa negra, pantalón concha de vino, interior blanco, medias negras, zapatillas Reebock color blanco con azul. El rostro era irreconocible, con un tiro en la frente, la cara hundida y atravesada por varios cortes de machete. El cuerpo presentaba huellas evidentes de tortura: cortes en la espalda, manos atadas con alambre galvanizado y orificios de balas de grueso calibre.
Los documentos encontrados en una cartera café permitieron la identificación: se trataba de Juan Fernando Hermosa (a) el "niño del terror". El jefe de la OID de Sucumbíos, mayor Carlos Merino, señaló:
"todos los indicios en el cuerpo de la víctima: las manos atadas, los cortes de machete, los disparos y los golpes, conducían a pensar en un "asesinato por vendetta personal"."
Se indicó que el posible asesinato pudo haber ocurrido al mediodía del miércoles.
Entre sus pertenencias se encontró una billetera café con un carné estudiantil de la Unidad Educativa de Pichincha "Educación a Distancia: Monseñor Leonidas Proaño" a nombre de Hermosa, la boleta de libertad extendida por el Tribunal de Menores y un recorte de periódico titulado "El síndrome Hermosa en todo el país". También se hallaron fotografías de distintas mujeres, muchos números telefónicos y unas seis a siete cartas de amor del año 93-94 junto a una partida de nacimiento. Se estableció que Hermosa fue asesinado un día antes de cumplir los veinte años. La crónica indicó además que el lunes en que salió de la casa de su padre fue cuando se registró su última salida antes de desaparecer y que el cadáver fue encontrado el miércoles en la tarde.
Additional contextual details from the narrative
Se afirmó que a partir de las declaraciones y el proceso, en enero pasado rondaba la pregunta pública de cómo podía quedar en libertad alguien acusado del asesinato de 22 personas y de un intento de fuga que culminó con la muerte del cabo de Policía, Neptalí Sailema. Se mencionó que la respuesta estaba en el Código del Menor y que, cuando cometió los crímenes, la pena máxima para menores de 18 años era de 4 años.
Se indicó que la familia de Sailema nunca pudo establecer un proceso judicial contra Hermosa porque las leyes impiden el establecimiento de dos procesos por el mismo delito. Se señaló además que se mencionaron dos asesinatos en la zona: el de un taxista y el de un guardián, y asaltos a la cooperativa Baños y a la Garay.
Timeline
- 22 de noviembre de 1991 — Un taxista fue asesinado en el sector norte de la capital, iniciando una serie de homicidios en Quito que se extendió hasta el 14 de enero.
- 14 de enero (año siguiente) — Se extendió hasta esta fecha una serie de homicidios vinculados a taxistas, camioneros y homosexuales.
- 9 de enero de 1992 — Policías enmascarados entraron disparando en una casa humilde del norte de Quito; Juan Fernando Hermosa fue capturado junto con nueve jóvenes más y su madre murió en el operativo.
- 17 de junio de 1993 — Hermosa, Milton Rabalino Velin, Luis Aníbal Quisphe y 18 menores de edad fugaron del Instituto Virgilio Guerrero; el cabo Neptario Sailema Hurtado fue asesinado con cinco disparos.
- 10 de noviembre de 1993 — Hermosa fue condenado a 4 años de prisión por el Tribunal de Menores.
- enero de 1996 — Hermosa quedó en libertad tras cumplir la condena.
- 20 de enero (1996) — Hermosa llegó a la provincia de Sucumbíos tras su liberación para vivir con su padre en Sacha, cerca a Shushufindi.
- 27 de febrero de 1996 — Fue asesinado.
- 28 de febrero de 1996 — Se informó públicamente sobre el hallazgo del cadáver a orillas del río Aguarico.
Other details
- Se menciona que el caso incluyó juicios en número de 22 contra Juan Carlos Hermosa.
- Se citó que la captura y el caso derivaron en que el líder fuera conocido como "el niño del terror".
- Se mencionó que Hermosa había estado deportado de Colombia.
- Se consignó que el grupo de adolescentes se reunía en los cosmos (salas de juegos electrónicos) de La Marín.
- Se describieron características físicas de Juan Fernando Hermosa en la descripción publicada: mediana estatura, contextura delgada, tez trigueña, cabello ensortijado, cara delgada y de finas facciones.
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